Llevo unos cuantos días sin hablaros...
Me salió casi de imprevisto la opción de pasar en Granada un finde largo, y así lo hice. Volví el domingo noche de una ciudad que, me atrevo a decirlo, me ha atrapado.
Dejando atrás el Albaycín y tras un paseo por el barrio del Sacromonte, llegamos a la casa de Pepe, que tiene montada una barra de bar y un par de mesitas. Las vistas desde allí son impresionantes, evitando además el bullicio del Albaycín (sobretodo el fin de semana)
También aproveché para visitar Pampaneira y Capileira, dos pueblecitos de montaña de La Alpujarra. Pero eso de momento me lo reservo para mí, tal vez le llegue su hora en otra entrada ;)
